¿Qué es la comunicación empresarial o corporativa?

La comunicación empresarial o corporativa es aquella que se realiza de modo organizado por una empresa y va dirigida a las personas y grupos del entorno social donde realiza su actividad. Así si la empresa es nacional, hará comunicación en todo el país; si es local, en su ciudad o municipio; y si es internacional en aquellos países en los que tenga actividad. El objetivo principal es establecer relaciones de calidad entre la empresa y su público, dándose a conocer socialmente y proyectando una imagen pública adecuada a sus fines y actividades.

La comunicación empresarial debe transmitir la personalidad de la compañía y los valores, filosofía, que la fundamentan.

Existen tres posibles imágenes -que no siempre coinciden- en la comunicación de una empresa:
la imagen que se desea dar, la imagen real de la institución y la imagen percibida. Una buena comunicación corporativa busca la armonía entre las tres, evitando que la imagen que se comunica no corresponda con la realidad o que la compañía sea percibida de un modo equívoco.

De ahí que los profesionales de comunicación de algunas empresas tengan que trabajar duro ante algunas situaciones.

Para hacer una buena comunicación empresarial debemos hacer un análisis de la empresa, diseñar un plan de comunicación con unos objetivos concretos y trazar una estrategia que nos ayude a alcanzar la finalidad de la empresa. Para conseguirlo, las empresas cuentan con herramientas como notas de prensa, redes sociales, página web corporativa, blogs, etc; pero también con la marca, el logo, su imagen corporativa o la participación en eventos, ferias, conferencias, entre otros.

La gran diferencia entre comunicación y publicidad, es que en la primera la empresa quiere informar sobre su actividad, novedades, productos… y en la segunda se busca aumentar las ventas. Es cierto, que la comunicación también puede ayudar en esta tarea pero tiene otros objetivos como posicionar a la empresa, darse a conocer entre posibles consumidores o cultivar una buena reputación.

Es importante crear una cultura de comunicación entre los trabajadores, alineada a la misión, visión e imagen corporativa, cuando cada colaborador conoce de manera profunda y correcta a la empresa puede transmitir de manera correcta dicha imagen.